Las jugadas del destino

padura

Aquello estaba deseando ocurrir, de Leonardo Padura //

Una Habana comunista rodeada de una atmósfera de desilusión y sueños frustrados atraviesa cada uno de estos trece cuentos. Hay historias de lazos partidos por el destierro o el escape clandestino hacia los Estados Unidos.

En el primer cuento, Mauricio es enviado por el gobierno dos años a Angola. Antes de su anhelado regreso a su tierra, decide hacer escala en Madrid por su obsesión con las obras de Velázquez en el Museo del Prado.  Totalmente convencido de que la vida es una mierda, se apoya en el material simbólico para poder comenzar cada día, ya sea burlándose de las noticias en el diario o inventando personajes.

En el segundo cuento, “Según pasan los Años”, Elías también vuelve de Angola, y a su regreso se encuentra con inesperados disgustos. Entre ellos, el funeral de su mejor amigo.  En “Los límites del amor”, Ernesto comienza una vida amorosa durante su estadía en Angola, pero debe volver y enfrentar la realidad cubana. Allí tenía una mujer, una casa, la situación estable y resuelta. Sin embargo, no sabrá qué hacer ni a qué mujer elegir. En general, se muestra una experiencia en detrimento de los cubanos que deben cumplir con su deber y llevar la revolución a todos los rincones del mundo.

El amor pasional y el erotismo se mezclan con un cierto aire de precariedad que recorre todo el libro. En “Nueve noches con Violeta del Río”, el deseo corrompido por políticas de Estado fue el de la concertación de un amor platónico de un muchacho estudiante con una artista que cantaba boleros en un bar nocturno. Una noche después de su show , al cual él tanto concurría, ella se sentó a su lado y con un simple “¿Vamos?” lo envolvió en un círculo vicioso sin fin. Luego, está la historia de cuatro amigos que rebalsados de excesos  se encuentran en una situación trágica sin escapatoria. “La Yuma”, como le dicen ellos a Miami, era una idea fija para algunos o flotante para otros que comienza a parecer con cierta nitidez en “Mirando al sol”. Por otro lado, se presenta a un hombre de 37 años no solamente acostumbrado a las desgracias, sino que ya las esperaba con los brazos abiertos. Emborrachándose en nochebuena recibe una visita inesperada que lo llevará a una súbita lujuria. El destino le juega una mala pasada a muchos de los personajes, salvo a Miguel Fonesca, un periodista cubano que fue enviado por un tiempo a Italia. Sufre un desvío gratificante en su viaje de Milano – Venezia, regalo de su amigo Bruno ya que su sueldo no le alcanzaba para darse ese gusto, que luego de tres días lo regresa al lugar justo que quería llegar.

No es necesario viajar a Angola para sentir la nostalgia que nos muestra el autor, sino que es en el día a día de estas historias donde se ve mejor reflejado. Hay cuentos sobre rutina, calor y anhelo de jubilación; sobre un sentimiento de total infelicidad y búsqueda de resguardo en memorias de cuando se era pequeño; sobre la vejez y la pobreza; sobre la dificultad de ser homosexual en ese momento y que al buscar algo de cariño un hombre se transforma en un ser temido. Algunas de estas historias inducen al suicidio y “La muerte pendular de Raimundo Manzanero” comienza con un suicidio. Éste es un caso particular porque no se ha dejado carta de despedida antes de realizar el hecho y porque se trata de un hombre que tenía todos los motivos para ser feliz.

“Adelaida y el poeta” cuenta la pasión de Adelaida por la escritura e invención de cuentos fantasiosos y cómo resulta que su propia historia es la más conmovedora de todas. Se trata de esto, de relatos personales con personajes excelentemente construidos que sufren una cotidianeidad complicada, atravesada con desgracias, pasión, amistad, nostalgia y deseos. Todo construye un Caribe ávido de ser conocido y explorado en una época pasada que tiene sus ecos en el hoy.

Aquello que estaba deseando ocurrir, Leonardo Padura, Editorial Tusquets, Buenos Aires, 2015

Por Diana Novoa

Anuncios

Si gusta...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s