Extranjero y de mal carácter

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Un padrun-padre-extranjero-eduardo-berti-tusquets-editorese extranjero // Eduardo Berti

¿Cuánto saben los hijos de sus padres? Ésta, tal vez, sea la pregunta que hace resonancia en toda la novela de Eduardo Berti. A partir de una narración dinámica y fragmentada el autor teje dos historias, la de un padre ficcional y la de uno real. Se construye la mirada de un hijo escritor sobre su padre rumano que, a su vez, reflexiona y noveliza sobre otro padre extranjero, Joseph Conrad. De a poco, padre e hijo adquieren aspectos del otro, el hijo se convierte en extranjero y el padre en escritor.

Mezclando datos ficcionales y biográficos, se invita el lector a que sea espectador de un proceso de escritura. Una escritura que, como todas, está plagada de obsesiones y retorna a la idea del propio padre, siempre tratando de reconstruir una figura que permanece trunca e incompleta. Como un espejo deformante, la vida de cada padre de a poco se convierte en un reflejo de la otra.

En su novela, Berti pone en juego la figura del extranjero desgranando su construcción desde los aspectos que lo convierten en tal. Para George Simmel, autor que se encuentra presente como intertexto, el extranjero es aquel que reúne un punto de movilidad con un punto fijo, aquel que reinventa el punto fijo en otro que nunca será el inicial. Convertido el narrador en extranjero, comienza a explorar esos puntos en los cuales se marca la frontera entre lo propio y el otro, esos puntos que tensionan el país de origen con el actual. La lengua que no es propia, entonces, afluye como el gran problema para esa persona que se reinventa en otro lugar. El idioma aparece como una marca que produce extrañamiento, una lengua fantasma que no se ha logrado amputar y que constantemente se quiere invisibilizar.

En su propia extranjerización, el hijo comienza a develar los secretos del padre y a iluminar algunos huecos que se mantienen en la oscuridad. Desde un movimiento circular y obsesivo, el narrador genera una reflexión sobre su propia identidad. Se produce una mirada que vuelve hacia el pasado para plantarse en el presente, para tratar de dilucidar algo parecido a un final.

Un padre extranjero – Eduardo Berti- Tusquets – 2016

Por Agustina Aranguren

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