Un hombre sentado en un banco viejo

La noche de la usina // Eduardo Sacheri

sacheri

La conocida crisis del 2001 es el contexto sociopolítico que sirve como excusa del conflicto matriz de esta historia coral: en O’Connor, un pueblo ficticio del noroeste bonaerense caído del mapa y pegado a la ruta 33 (acaso el Macondo de Sacheri, el mismo escenario que en Araoz y la verdad) un grupo de personas decide depositar dólares en un banco para emprender un proyecto empresarial sin demasiadas pretensiones, pero se ve perjudicado directamente por el Corralito impuesto por el entonces presidente Fernando De La Rúa, que restringía la posibilidad de disponer libremente de dinero en efectivo de cuentas corrientes, plazos fijos y cajas de ahorros. Una sospecha y la posterior confirmación los lleva a pensar en la eventualidad de que alguien estaba al tanto de la medida y aprovechó a omitirlo para quedarse con el dinero que les pertenecía y salir airoso de la debacle, lo que los obliga moralmente a recuperarlo.

¿Que quién escribe? Seguramente quien edite lo incluya en el título, pero lo repetimos por las dudas: Sacheri, Eduardo. Profesor de historia criado en Castelar que empezó escribiendo mayoritariamente cuentos de fútbol y fue abriéndose camino en la literatura nacional hasta ser, en palabras de Alejandro Apo, «el dueño absoluto del área». La Noche de la Usina, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2016, es su quinta novela publicada, luego de la ya mencionada Araoz y la verdad, Ser feliz era esto y las que fueran adaptadas al cine, Papeles en el viento y La pregunta de sus ojos (titulada El secreto de sus ojos para la pantalla grande y ganadora de un Óscar).

Si bien el líder de este grupo de 9 personajes es un ex jugador olvidado y repudiado -situación mejor detallada en la otra historia en O’Connor- el fútbol ocupa un lugar prescindible en la trama donde convergen las preguntas sobre el destino, el amor, la muerte, la autopercepción e incluso las relaciones entre padres e hijos, entre hermanos o entre amigos.

En el prólogo puede apreciarse cómo era el pueblo años anteriores, el movimiento y la ilusión que generaba la llegada de un circo que tenía como mayor atracción a un excéntrico cuentacuentos, Arístides Lombardero, quien narraba siempre las mismas historias en los entreactos, pero nunca de la misma manera y en el mismo orden. El libro mantiene esa estructura en cuatro actos y un epílogo, haciendo confluir los puntos de vista de la mayoría de sus actores, dejando entrever que quizás la voz narrativa de toda la novela emula aquella del artista, haciendo del lector un chico ávido de relatos justo antes de que termine la función.

La Noche de la Usina no es otra cosa que la vida en movimiento, una luz de esperanza para justos y trabajadores que ven en las cosas simples motivos suficientes para seguir caminando.

La noche de la Usina – Eduardo Sacheri – Alfaguara – 2016


Por Javier Martínez Conde

Anuncios

Si gusta...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s