Crímenes de arena: una antología eficaz

Crímenes de arena // Vicente Battista

El secreto de las buenas antologías se encuentra en sus extremos: el primer cuento brinda la clave, y el último o bien la confirma, o bien la redirecciona, o simplemente completa la curaduría. La insoslayable referencia es la caótica, enciclopédica e insuperable antología de cuentos de Literatura Fantástica confeccionada por Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo en 1945 . Si pensamos en los cuentos que abren y clausuran la colección, nos encontramos con exploraciones normativas que, dentro de la inmensa variedad que habilita un género en donde el pasaje del orden de lo real al orden de lo fantástico es requisito único para ingresar al horizonte de expectativas implicado, son bastante ilustrativas del panorama que se pretende destacar.

“Crímenes de arena”, antología editada por DLG, y curada por Vicente Battista, responde a esta efectividad de un modo original: el primer cuento es de Lovecraft, maestro del horror. En él se buscan las posibilidades de entender a través del raciocinio un acontecimiento difícil de elucidar. Considerando la obra de Lovecraft, es curioso cómo el cuento se inscribe dentro de lo resoluble. En él, la inducción puede resolver un misterio y el horror, acaso llevado al paroxismo, se nos devela como un problema abordable. Estamos, claramente, lejos de las incongruencias cósmicas que dan lugar a un universo de configuración indescifrable, que se constituyó en una de las mentes más escabrosamente brillantes de la historia de la literatura.

El cuento que cierra la colección es un clásico. O, al menos, su autor es uno de los padres del policial de enigma clásico, y acaso uno de los últimos maestros. Porque si bien esta variante del policial ha dado gemas de la literatura como la triada del raciocinio de Poe o las narraciones de Sir Arthur Conan Doyle, el thriller o hard boiled ha dominado tanto el mercado editorial como la producción literaria del policial en general. El atractivo de un enigma, enmarcado en la sordidez de una sociedad rica en condimentos violentos y vínculos frágiles, en los cuales se funde la personalidad de detectives salvajes e intempestivos, parece un territorio mucho más fértil para la literatura que la conformación de personajes como Sherlock, Dupin o el padre Brown, que responden a un arquetipo (intelectual, virtuoso arisco, apátrida, cínico y otros epítetos poco codiciados).

Pero “Crímenes de arena” realiza una recuperación interesante del género. Como generando arcos narrativos de una misma historia que a través de muchos episodios va enhebrando un texto único, conformado por múltiples estilos, registros y huellas de época; la antología va ofreciendo distintas variantes del misterio y el horror que puede generar la muerte repentina y presuntamente inexplicable. Sin dejar de lado la voluntad instintiva de la policía de descartar la posibilidad de lo inexplicable (siendo esto uno de los rasgos genéricos en los policiales), “Crímenes de arena” va sorteando no sólo distintos modos de abordar el misterio, sino también una variedad interesante de detectives.

Un texto destacable es el de Carlos Dámaso Martínez, “Un lugar perfecto”, que incursiona en una más de las facetas del texto policial: presentando las características de un relato de espías, que evoca asuntos de estado chilenos involucrando al mismísimo Pinochet.

Rítmicamente pareja y poéticamente inteligente (la playa, o la orilla o el agua, vuelven circularmente, generando un espacio revisitado a través de las distintas literaturas presentadas, sugiriendo de ese modo el margen, lo borgeanamente “orillero”), la compilación aborda de un modo pertinente las aristas del género, dando cuenta de las posibilidades, y perpetuándolo. De algún modo, y no es por sobredimensionar la publicación referida, la vigencia del género depende de este tipo de curadurías, que pueden ser entendidas, cuando son cuidadas, como vindicaciones; reconocimientos que que amplían el canon, volviéndolo más horizontal al dar a conocer voces que aportaron lo mismo a la vigencia del género, como genios de la literatura como Lovecraft. Al viejo Chesterton le debemos demasiado como para incluirlo en una analogía. Con lo cual dejémoslo ahí, y pasen y lean.

Por Pierre Froidevaux


Crímenes de arena – Vicente Battista (comp.) – Desde la gente – 2016

Anuncios

Si gusta...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s