Ser o no ser latino

Natalia-CrespoJotón // Natalia Crespo

Mantener la propia identidad a la vez que ser extranjero en otro país siempre resulta algo difícil de afrontar para quien siente que no pertenece a ese lugar nuevo. Pero ser extranjero en un país como Estados Unidos implica redefinirse dentro de los parámetros estructurados que muchas veces proponen los americanos para ese “otro” marginal. Ser latino no sólo supone pertenecer a una minoría, sino también ser definido como un todo homogéneo desde la mirada del estadounidense. Dentro de estos parámetros amplios y borrosos, el latino es alegre, desordenado, colorido, tropical, exótico pero, sobre todo, es percibido como un niño a quien se le debe enseñar “the american way of life” o lo que equivale a “the right way to do things”. A partir de un estilo indirecto libre, el narrador de esta novela se adentra hacia el viaje de Marisa y su familia, de raigambre profundamente porteña, en busca de una vida mejor en el primer mundo.

En el marco de la crisis del 2001, el círculo familiar de Marisa se ve amenazado por la violencia de la ciudad y la crisis económica. Eduardo, su marido, propone aceptar una oferta de trabajo en una universidad de Houghton o como lo llama la protagonista, Jotón. Con la promesa de un sueldo prominente y una vida ordenada parten hacia la tierra donde nunca deja de nevar. En el último avión hacia su nuevo hogar, lo primero que salta a la vista es la propia extranjería. Marisa ve el contraste que genera su familia frente a los nativos que, como el paisaje blanco y homogéneo de Houghton, todos se parecen: en sus rasgos, en su forma de vestir, de moverse y hasta de hablar.

Desde el primer paso en Jotón, esa distinción que los hace diferentes se presenta como un problema de identidad ¿Cómo definirse frente a un otro que necesita rotular o clasificar a ese agente extranjero para poder entenderlo y aceptarlo? Las opciones que se le presentan a Marisa son pocas: o hiperbolizar su latinismo o agringarse. Su argentinidad no tiene lugar allí donde consideran que hasta su castellano no es el correcto, “porque el correcto es el de España” le afirma una colega.

Para comprender la novedad de un país como Estados Unidos, Marisa compara sus vivencias argentinas con las estadounidenses. El idioma forma parte de ese filtro que la protagonista usa para poder aprehender cada experiencia nueva. Pero el inglés se le presenta distante y vacío de todo tipo de emoción, todos los jotoneses se expresan igual, cordiales y templados. De a poco los recuerdos de su país se apoderan de ella. Las imágenes de Buenos Aires se le abalanzan en cualquier situación como una forma de retener su propia identidad. El mate, el dulce de leche, el castellano rioplatense, canciones tribuneras, se agolpan en su cabeza y se manifiestan en cada acción cotidiana.

Mientras su marido intenta, en cada gesto, igualarse al resto, Marisa busca encontrar un equilibrio sin éxito. En el fracaso, la nostalgia se convierte en un refugio del que no puede escapar. Hacia el final de su viaje, Marisa deberá tomar una decisión: quedarse en Jotón para ver a su hija criarse como un norteamericano promedio o volver a su país bananero y caótico.

Jotón – Natalia Crespo – Modesto Rimba – 2016

Por Agustina Aranguren

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