Turismo incógnito

Resultado de imagen para suarez en kosovo eric

Suárez en Kosovo // Eric Barenboim

Fotos: Mili Morsella

El miércoles 9 de mayo se presentó en el marco de la Feria del Libro “Suárez en Kosovo”, primera obra publicada del joven porteño Eric Barenboim y, también, primer premio de la categoría “novela” de la Bienal de Buenos Aires del año pasado. La obra editada por Entropía, lejos de revelar por su título, portada y contratapa siquiera un porcentaje de la complejidad y diversidad de recursos que en su interior cruza, es a la vez punto de llegada y de partida: por un lado, el resultado de un proceso de formación y competencia en un certamen local y, por el otro, la primera edición de un autor que, según promete su carrera, se quedará por un rato largo en la producción literaria nacional.

Mundoconlibros estuvo en la presentación, conversó con él y leyó su libro.

++++

En 2014, un club de la primera división de Kosovo ofreció al jugador uruguayo Luis Suárez “asilo futbolístico”. Fue tras la sanción que Suárez recibió por parte de la FIFA, que le costó cuatro meses sin salir a la cancha. Finalmente, rechazó la oferta. De este hecho anécdotico se desprende “Suárez en Kosovo”, novela que narra la experiencia de Miguel Suárez, amigo de León Suárez, la encarnación ficticia del jugador uruguayo. A mitad de camino entre la ucronía y la fábula, la historia aborda los días de Miguel en Pristina.

“¿Cómo se dice bizcocho en kosovarí?” piensa uno de los Suárez que llega a Kosovo. Pero lx Olímpicx Narradorx aleja del enigma principal y de la verdad con una pista falsa: el “kosovarí” como lengua vernácula, no existe. La narración da cuerda a su teatro de monigotes alrededor de Suárez y disfruta de su poder: interrumpe cuando lo desea, y continúa, anuncia personajes, los hace hablar, los calla, porque ellx dispone, edita y ellos hacen, lo que pueden. Y así, en la novela, los géneros literarios empiezan a colapsar  en el juego de encuentros como en cena incómoda de familia. Coqueteos con el drama burgués tambalean con la comedia del arte y otro cimbronazo del “Orden Cósmico” en Kosovo acerca los destinos a la tragedia clásica. El prototípico desastre de épica se cristaliza en Suarez, que con sus berretines rioplatenses entretiene a lxs no binarixs Escila y Caribdis traídos desde Odisea a la Residencia para encarnar el uso político-literario de la lengua inclusiva, porque no hay que perder de vista lo astuto y pionero de su inserción dentro de la novela.

Pero si lx narradorx se jacta -para nuestra cómplice risa- de su prístino juego de lenguas fragmentadas; de traducciones inventadas y de traducciones siempre diferidas; de apropiaciones culturales en la era post-yugoslava que de “apropiaciones” o de “culturales” tienen solo un verosímil literario delicioso; de gente que tiene que saber, y sabe más o menos, y de gente que no tiene que saber pero siempre promete saber mucho más; y si nadie puede asegurar en un mapa de su memoria y su historia quién es con certeza, y si  todas las identidades son sospechosas de ser una forma más y menos del mismo bazar en Londres, Once o Pristina, también nos está ofreciendo las claves para el enigma principal. Todxs lxs personajes de la novela son, sospechosamente, como el Suárez retratado por el fotógrafo, turistas incógnitos. Son todos espías de su propia historia hasta que las deidades revelen lo contrario, o escriban otra novela. “Cómo se dice bizcocho en kosovarí?” Es claro: Suárez en Kosovo es más y menos la mejor traducción.

La obra es también una parábola, o en todo caso la historia que “conjura” a quien cuenta. Si existe la posibilidad de contar una historia rescatable, la de Suárez “conforma” semejante intento. Si no hay moraleja, al menos que quede expuesto el retrato del absurdo malentendido que dio lugar a una historia sobre el desplazamiento geográfico, identitario y hasta gramatical que, como una máquina de operaciones literarias establece, desde sus funciones, cada movimiento tanto de lo contado como del desarrollo de los personajes.

Dicho desplazamiento identitario presenta una doble articulación que en la novela cobra un relieve distinto que el resto de los desplazamientos, que de algún modo se integran como operaciones subsidiarias. Porque, en primer lugar, en la coincidencia nominal entre Miguel Suárez y León Suárez y la coincidencia sonora con el colombiano Soárez hay algo más que un trompo lingüístico. La confusión genera el caos; en este caso, un caos de expectativa y aventura. Y es precisamente este el segundo pliegue que mueve la novela: es en la tamaña confusión identitaria en la que se ve involucrado Suárez que radica su absoluta libertad. De alguna manera, la sombra de León Suárez, que es la misma que la de Godot, canalizará las pulsiones de Miguel Suárez: entre el desconcierto y un sano oportunismo, Miguel hallará su lugar en el mundo.

La atenta mirada del narrador problematiza de una manera cómica la naturaleza del relato. Capaz de editar los pensamientos de sus personajes, las cosas adquieren con el correr de las páginas una coherencia sistemática: en el universo planteado, las verdades del mundo se someten a un velo de conocimiento no tan delimitado pero consecuente. A través de un deliberado sincretismo, se cuenta, cada vez más humana y cercanamente, una historia que conmueve a la voz narradora.

+++

Tenés un recorrido en la escena de la poesía oral porteña, y tu primera publicación es una novela. ¿Es otra cara del mismo proyecto o la misma exploración? ¿Desarrollaste tu narrativa siempre a la par de la poesía o surgió aparte?

Son juguetes distintos de la misma fábrica. La mayor parte de lo que escribo es diario personal y firulete poético destinado a no ver la luz jamás. Los chiches de poesía performática me entretienen con locura, son lo que más muestro.

La poesía en vivo implica un encuentro colectivo con la audiencia, mientras que la novela es íntima. Al mismo tiempo, el poema en escena significa un compromiso mutuo de poca duración, mientras que la novela es la decisión unilateral de quien quiera tomarse un tiempo para que le cuente dos o tres asuntos que se me ocurrieron sobre la gente y el universo.

Otra cuestión, sobre “el proyecto” y “la exploración”: a riesgo de quedar como un imbécil, megalómano o soberbio, diré que me encanta la idea inmensa de “La Obra”. Sí. Hola, mi nombre es Eric Barenboim y quiero que entablemos una relación literaria a largo plazo, gozosa, de autodescubrimiento y redistribución de la riqueza.

“Suárez en Kosovo” está escrita con lenguaje inclusivo. ¿Pensás que esa marca gramatical va a consolidarse en las formas literarias?

Supongo que sí, que cada vez habrá más textos que den cuenta de la vida con mayor fidelidad y complejidad. Me parece lógico, en especial cuando poblaciones que han sido históricamente silenciadas toman la palabra (no es mi caso porque soy hegemónico por todos los ángulos). La lengua es de quien la habla y los textos de quien los lee. Si la gente que usa lenguaje inclusivo escribe cosas copadas y a otra gente le gustan esas cosas copadas, asumo que alcanzará. Es algo ultraliberal mi argumento ahora que lo pienso. “Si el mercado decide que se hable inclusivo, se hablará inclusivo”. Quiero decir: si se usa, existe. Y se usa.

Por otro lado, para la gente que no lo usa o no está familiarizada: cuando yo era más chico recuerdo haberme burlado y haber dicho que no tenía sentido el uso de la [x]. Tenía una visión más acotada de las cosas. A partir de varias experiencias y aprendizajes tuve un feliz cambio de parecer y me resultó sencillo ampliar mi vocabulario. Usted también puede hacerlo, se lo aseguro. Ahora entiendo que nos permite representar el mundo con enorme libertad y precisión, además de poner de manifiesto una serie de injusticias, naturalizaciones e invisibilizaciones sistémicas de las que tenemos que hacernos cargo (quienes contamos con privilegios, digo: no le ando exigiendo a toda la población en situaciones de emergencia que se haga responsable del estado de las cosas).

¿Tenés otros proyectos narrativos? ¿En qué estás trabajando ahora?

SIEMPRE. Me puse a escribir seriamente “Suárez en Kosovo” después de llevarle a mi terapeuta una lista de 17 proyectos inconclusos. Ojalá tenga buena recepción pública, así generamos un vínculo copado escritura-lectura y les comparto más. Prometo que tengo mucho por hacer, y lo haré con esfuerzo. Ahora estoy leyendo y tomando apuntes para lo próximo. Un amigo que sabe una tonelada me dijo que Walter Benjamin dice en algún lado que no hay que hablar de los textos antes de escribirlos. Quizás no es Benjamin. Tal vez no presté tanta atención. Como sea, el consejo es bueno, así que solo adelanto esto: novela epistolar.

¿Cómo fue escribir sobre un lugar en el que jamás estuviste?

Bastante divertido. De pronto pertenezco a la tradición romanticista de lo exótico, actualizada al divino botón. Y con “divino botón” me refiero al teclado: en toda la historia de “gente hablando sin saber” tengo la ventaja y desventura de contar con internet. Es demasiado fácil encontrar información sobre Kosovo y a la vez resulta absurdo pretender conocimiento sobre un lugar (este, todos) via web. Mi colega Matías Buonfrate me señaló, durante el taller en la Bienal de Arte Joven, que tuviera cuidado con caer en lugares comunes o tratar de retratar TODO gracias a la manía ubicua del Algoritmo. Ojo, me sirvió mucho, en especial artículos periodísticos y videos de youtube. Por otro lado, en la novela, narrador y personajes tienen saberes muy distintos sobre el territorio que habitan, y cada cual lo vive de manera diferente. Suárez no sabe nada de Kosovo, como yo. Por último, se me ocurre que “escribir sobre un lugar en el que jamás estuviste”, o por extensión, “expresarse en torno a lo que uno desconoce” es uno de los temas de la novela.

Igual, al margen de todo esto, pienso: cuanto más hable sobre lo que escribo, menos interés tendrá. Y hay tantas otras personas cuya escritura es tanto más afilada para hacer la disección de “Suárez en Kosovo”, que habría que escuchar qué tienen para decir.

Suárez en Kosovo – Eric Barenboim – Editorial Entropía – Buenos Aires – 2018 


POR PIERRE FROIDEVAUX Y FEDERICO GONZÁLEZ
Anuncios

Si gusta...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s