La felicidad en la época de la reproductibilidad técnica

skiadaressisLa felicidad es un lugar común // Mariana Skiadaressis

 

Marcelo Kaminsky es un escritor argentino de prestigio moderado que a lo largo de toda su obra desarrolló las ideas de la multiplicación y la variación; M.S. es una estudiante de Letras de unos treinta años que, tras un divorcio, se propone finalizar la carrera y recuperar el tiempo perdido con amigos entre música electrónica y cocaína. La protagonista se obsesiona con la obra de Kaminsky al estudiarlo para realizar una monografía y se propone (y consigue) conocerlo y cogérselo. En el curso de la breve relación que entablan, M.S. descubre que su escritor favorito consiguió, sea por magia o por ciencia, romper los límites que separan a un autor de su obra. Frente al eminente fin de la relación, la joven espía al escritor y descubre en su casa un escuadrón de clones escritores. M.S. secuestra un Kaminsky de imitación para cumplir su sueño de ser la esposa de un escritor consagrado. Ilusionada con su juguete nuevo, la protagonista escapa de la capital hacia Pringles en busca de algo parecido a la felicidad.

¿Es la variada obra de Kaminsky fruto de la producción de múltiples escritores o son sus dobles una intrusión del universo literario en el “mundo real”? ¿Cuánto se parecen el amor y la admiración? ¿La monotonía y predictibilidad de la vida en los pueblos se parece en algo a la felicidad de convivir con la genialidad? En el transcurso de la novela se plantean tocan cuestiones como el lugar de la literatura argentina en el plano mundial, la monogamia, la adultez, la academia, el sexo, la arquitectura y la lógica rosquera dentro de los círculos literarios locales.

Skiadaressis parece describir su propio estilo cuando se refiere a la obra de Kaminsky, de quien afirma que “tiene un efecto de realidad tan potente que me hace sentir una espía en la vida del tipo”. Este realismo casi transparente de la narración arrastra al lector como a un ciego por la historia de M.S. para meterlo de prepo y sin ningún tipo de advertencia en un mundo absurdo en el que se ríe tanto de los ideales de éxito de una generación criada entre fracasos como de la sacralización de la figura del autor. Skiadaressis corta cabezas a lo loco y no parece inmutarse ni un poco.

 

La felicidad es un lugar común – Mariana Skiadaressis – Entropía – 2018

Por Francisco Marín

 

 

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